El pasado 5 de junio, el club Aralarko Adiskideak organizó una emotiva conferencia con motivo del centenario de la Marcha de las XIV Horas, una prueba emblemática del montañismo vasco que se celebró por primera vez el 7 de junio de 1925. El acto, enmarcado dentro de un programa más amplio que incluye una exposición conmemorativa en Aranburu Jauregia, permitió rememorar los orígenes de esta marcha singular, que ha sabido evolucionar a lo largo de los años manteniendo intacto su espíritu: el reto personal, la camaradería y el disfrute del monte.
Durante la conferencia se rindió homenaje a figuras históricas como Shebe Peña y Joxe Albero, conocido por recorrer a pie la distancia entre su casa en Gipuzkoa y Tarragona para visitar a su hija. Especial mención recibió Maritxu Arana, la primera mujer en completar la marcha en 1943, desafiando la prohibición vigente en aquel momento. Su gesta evocó inevitablemente la figura de Kathrine Switzer, pionera del maratón femenino en Boston.
Se proyectó también el audiovisual realizado por Pablo Dendaluze, tras la intervención de Francisco Tuduri, quien repasó la historia de la marcha con abundantes documentos y fotografías.
La Marcha de las XIV Horas nació en 1925, cuando 14 montañeros de Tolosaldea recorrieron más de 70 kilómetros en una sola jornada, partiendo de Tolosa y pasando por Gaztelu, Uli, Gorriti, Lekunberri, San Miguel, Guardetxe, Igaratza, Amezketa y Alegia antes de regresar a su punto de partida. Desde entonces, esta iniciativa se ha transformado en una marcha no competitiva que se celebra cada cuatro años, coincidiendo con los Juegos Olímpicos, y que reúne a miles de personas de todas las edades. En sus últimas ediciones, incluso personas septuagenarias y octogenarias han conseguido completar el recorrido.
Desde la EMF queremos felicitar a Aralarko Adiskideak por esta magnífica labor de preservación de la memoria montañera, que nos conecta con los valores más genuinos del alpinismo: esfuerzo, constancia y pasión compartida.
