El equipo de tecnificación de alpinismo de la Euskal Mendizale Federazioa ha completado con éxito su tradicional salida estival a los Alpes, desarrollada del 6 al 12 de julio en el Valle de Aosta (Italia). La actividad ha servido para continuar con la formación técnica de las y los deportistas en un entorno de alta montaña de gran exigencia, combinando escalada en roca, progresión por aristas y gestión de itinerarios alpinos.
La expedición ha estado integrada por Ander Jauregi, Ixone Garmendia, Aitor Bilbao, Ibai Otaegi y Adriana García, bajo la dirección de los técnicos Iban Silvar e Iñaki Garay.
El primer bloque de la concentración se desarrolló desde el Refugio Dalmazzi (2.584 m), en la zona de los Monts Rouges du Triolet. Durante dos intensas jornadas, repartidos en distintas cordadas, los integrantes del equipo realizaron varias ascensiones de referencia en la zona, entre ellas las vías «Venus» y «Ay, Ay, Ay» en la Pared de Titani, «Habitare il Tempo» en la Torre Rossa de l’Aiguille de Savoya y «Le Fond de l’Air» en la Aiguille Rouge du Triolet. Además, se llevó a cabo un intento a la vía «Le Rouge et la Noire», que no pudo completarse.
Posteriormente, el grupo se trasladó al valle de Valpelline, desde donde ascendió al Refugio Aosta (2.788 m) con el objetivo de afrontar nuevas actividades en altura. Sin embargo, la previsión de fuertes tormentas obligó a modificar el plan inicial. Lejos de ser un inconveniente, el equipo supo adaptarse con rapidez, optando por una alternativa igualmente exigente: la ascensión a la Dent d’Hérens (4.170 m) a través de la arista Tiefmatten, una ruta en la que demostraron una progresión rápida, segura y eficiente hasta alcanzar la cima.
El balance de la concentración es muy positivo, ya que se han cumplido plenamente los objetivos marcados al inicio de la actividad: mejorar la técnica de escalada en roca en grandes paredes, perfeccionar la progresión por aristas en alta montaña y conocer nuevos escenarios alpinos poco habituales para el equipo.
Más allá de los logros deportivos, desde la dirección técnica se ha querido destacar especialmente la autonomía, la eficiencia y la capacidad de adaptación mostradas por las y los participantes durante toda la semana. Asimismo, se subraya la excelente actitud tanto a nivel individual como colectivo, con la solidaridad, el compañerismo y el compromiso como valores presentes en todas las actividades realizadas, aspectos fundamentales en la formación de nuestros alpinistas.
