El Grupo de Tecnificación de Alpinismo de la EMF completa un fin de semana intenso en el Picu Urriellu reforzando técnica y trabajo en equipo

El pasado fin de semana, el Grupo de Tecnificación de Alpinismo de la EMF viajó hasta el Picu Urriellu para llevar a cabo una nueva actividad de preparación. En la salida participaron las y los deportistas Adriana Gómez, Ibai Otaegi, Ander Jauregi, Maddi Mujika, Ixone Garmendia y Aitor Bilbao, acompañados por el técnico Iban Silvar.

El grupo llegó el viernes por la noche al refugio de Vega de Urriellu, donde coincidió con deportistas y técnicos de otras comunidades como Asturias, Galicia, Aragón, Madrid y Extremadura. El ambiente fue desde el primer momento muy positivo, con ganas de compartir experiencias y aprovechar al máximo el fin de semana. Aunque el plan inicial era ascender al propio Picu, las fuertes rachas de viento anunciadas para todo el fin de semana obligaron a modificar los objetivos. Gracias a la buena organización, se activaron rápidamente planes alternativos que permitieron desarrollar una actividad muy completa.

El sábado, Maddi, Ixone y Adriana escalaron la vía Los Celtas (6a+, 300 m) en el Neverón de Urriellu, mientras que Aitor, Ibai, Ander e Iban se desplazaron a Torre Arenas, donde completaron las vías Atxarte Bizirik (TD, 6a+, 190 m) y Loca Suerte (TD, 6a+, 120 m). La jornada del domingo, todavía condicionada por el fuerte viento en las cotas altas, se trasladó a Fresnidiello, en el Cueto Pampín. Allí el equipo se dividió para realizar las vías Directa (6c+, 160 m) y Soldados de Fortuna (6b+, 170 m), cerrando así un fin de semana intenso y variado.

Más allá de las vías escaladas, la salida sirvió para reforzar numerosos aspectos técnicos: desde el montaje de reuniones hasta la correcta gestión de la doble cuerda, pasando por rápeles en condiciones de viento, la elección de itinerarios en función de la meteorología o la colocación precisa del material flotante. Todos estos aprendizajes se desarrollaron en un entorno exigente, lo que permitió al equipo ganar en seguridad y confianza.

El balance final no puede ser más positivo. Una vez más, las y los jóvenes demostraron un gran nivel de motivación, actitud y trabajo en equipo, destacando también las buenas relaciones establecidas con los grupos de otras comunidades. La experiencia fue enriquecedora tanto en lo deportivo como en lo humano, y refuerza el camino de preparación del equipo de cara a los próximos retos.

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